Pablo Fidel Mancillas Flores, Daniel Díaz Plascencia*, Perla Lucía Ordoñez Baquera, Nahomi Cereceres Rodríguez, Andrea González Paz, José Roberto Espinoza Prieto, Díana Gonzalez López, Eduardo Santellano Estrada, Hipólito Hernández Cano.
Universidad Autónoma de Chihuahua, Facultad de Zootecnia y Ecología. Periférico Francisco R. Almada km 1. CP. 33820. Chihuahua, Chihuahua México.∗Autor de correspondencia: dplascencia@uach.mx

En esta investigación se evaluó microminerales orgánicos en la dieta de becerros destetados y su efecto sobre el desempeño productivo y los parámetros hemáticos. Se utilizaron 108 becerros destetados con una edad promedio de seis meses y un peso vivo (PV) de 133.70±1.01 kg, distribuidos al azar en dos tratamientos: T1: testigo (n=53), 0 g de minerales orgánicos (MO) por animal por día y T2:MO (n=55), 7 g de MO por animal por día. Las dietas fueron isoproteicas e isoenergéticas. Las variables evaluadas en el comportamiento productivo fueron el PV, la ganancia diaria de peso (GDP) y la conversión alimenticia (CA) a los 20, 60 y 90 d. Para analizar las células sanguíneas y cortisol se midieron al inicio, 20, 60 y 90 d de la prueba. Para evaluar la prueba de comportamiento, biometría hemática (BH) y cortisol se utilizó un modelo estadístico que incluyó como efecto fijo el tratamiento y la fecha de muestreo, y su interacción, y el muestreo inicial como covariable en un diseño completamente al azar. El T2:MO fue superior (P<0.05) a los 90 d de la prueba en PV, GDP y CA (170.17±3.94, 0.801±0.05 y 3.786±0.46 kg); así mismo, en el promedio general en células blancas (P<0.05) en leucocitos, neutrófilos y células mixta (8.79±0.45, 1.98±0.15 y 0.99±0.06 103/µL) y cortisol (3.11±0.26 µg/dL). Se concluye que los MO en la dieta de becerros destetados mejoran el rendimiento productivo y favorecen el sistema inmune de los animales.

 

Palabras clave: Microminerales orgánicos, becerros destetados, biometría hemática.

 

INTRODUCCIÓN

 

La alimentación constituye una de las necesidades primordiales de la población humana, y para satisfacerla, se han desarrollado diversos sistemas de producción de animales domésticos y silvestres en todo el mundo. Entre estos, el ganado bovino destaca por su contribución en la producción de carne. En los estados del norte de México, la ganadería representa una actividad productiva de gran importancia, no solo como generadora de divisas, sino también por su papel en la economía regional. Una de las principales actividades en esta región es la exportación de becerros hacia los Estados Unidos de Norteamérica, proceso que se realiza mediante un sistema de producción basado en la cría de vacas y becerros.

El preacondicionamiento es una práctica de manejo alimentario que permite a los becerros recuperar peso y prepararse para la exportación, facilitando su adaptación al pastoreo en agostadero y a la alimentación en corrales (Piñón et al., 2015). Este proceso implica proporcionar una alimentación adecuada y un manejo específico a los becerros predestete, que oscilan entre 150 y 180 kg. Durante la exportación, los animales experimentan pérdida de peso debido al estrés ocasionado por el transporte, cambios de temperatura y alimentación, lo que puede resultar en una pérdida aproximada de 10 kg por animal.

 

Underwood y Suttle, (1999) señalaron que la nutrición con oligoelementos favorece funciones fisiológicas relacionadas con el crecimiento, la reproducción y la inmunidad en los animales. Sin embargo, factores como el destete, el transporte y la vacunación desencadenan respuestas fisiológicas normales que activan el sistema inmunológico ante estímulos de estrés (Arthington et al., 2013). Esta reacción se caracteriza por un aumento en la concentración de citoquinas proinflamatorias circulantes (Klasing y Korver, 1997) y proteínas de fase aguda (Petersen et al., 2004), las cuales pueden afectar el metabolismo de los nutrientes y el crecimiento del animal (Carroll y Forsberg, 2007).

 

En el estado de Chihuahua, México, el sistema de producción bovina orientado a la exportación de becerros se fundamenta en dietas basadas en forrajes y esquilmos agrícolas, lo cual limita la digestibilidad de la fibra y, en consecuencia, la respuesta productiva de los animales (Dado y Allen, 1996). Ante la búsqueda de alternativas para reducir los costos de producción, los productores están considerando el uso de microminerales orgánicos como una opción para mejorar el comportamiento productivo de los animales (Gunn et al., 2010).

 

Las tendencias actuales en la nutrición mineral de los bovinos indican que los minerales constituyen aproximadamente entre el 4 y el 5% del peso vivo del animal (Ciria et al., 2005). Estos minerales son adquiridos principalmente a través de los alimentos y el agua de consumo (Coria, 2020). Para mantener un balance mineral adecuado, la ingesta debe satisfacer los requerimientos específicos de cada elemento, con el fin de prevenir desequilibrios o alteraciones ocasionadas por deficiencias o toxicidades (Beede et al., 2017).

 

Por todo lo anterior, el presente estudio tiene como objetivo evaluar el efecto de los microminerales orgánicos en la dieta de becerros destetados, específicamente en su desempeño productivo y en la respuesta de los parámetros hemáticos.

 

 

 

 

MATERIALES Y MÉTODOS

 

Localización del Área de Estudio

El estudio se desarrolló en las instalaciones del rancho Grupo Agropecuario Gran Visión SPR de RL de CV, localizado en el municipio de Cuauhtémoc, Chihuahua, México. Ubicado en las coordenadas 28° 25´ 28” LN y 107° 07´ 59” LO, con una altitud de 2,214 msnm (Google, s.f. 2024).

 

Presenta un clima semihúmedo a seco, la temperatura media anual es de 18 °C con una mínima de -15 °C y una máxima de 38 °C. La precipitación promedio anual es de 400 mm. El experimento inició el 26 de diciembre del 2022 y finalizó el 24 de marzo del 2023.

 

Descripción de los Animales y Tratamientos

Se utilizaron 108 becerros destetados de la raza Angus, con una edad y peso vivo (PV) promedio de seis meses y 133.70±1.01 kg. Los becerros se asignaron aleatoriamente a dos tratamientos; T1(n=53): testigo, 0 g de minerales orgánicos (MO) por animal por día y T2(n=55): 7 g de MO por animal por día (Cuadro 1).

 

Manejo de los Animales

Previo al inicio del experimento los animales fueron pesados e identificados con el arete de plástico, se aplicó vacuna vía intramuscular Bobact® 8 (5 mL/animal) e intranasal Bovilis® NasalgenTM IP (IBR y PI3) con una dosis de 2 mL/animal, así mismo, se trataron con vitaminas y desparasitante vía subcutánea con Iverfull® Macrovit ADE (1 mL/75 kg de PV) y un implante Ralgro®  (36 mg/animal). Posteriormente, se mantuvieron en corrales con agua limpia a libre acceso durante los 90 d que duró la prueba, los primeros 20 d se dio un periodo de adaptación. La dieta ofrecida tuvo como base el heno de alfalfa, heno de avena y un concentrado comercial con 20.99% de PC de acuerdo con las recomendaciones del NRC (1996) para bovinos productores de carne, así mismo, se ofreció el alimento a las 8:00 y 16:00 h. Cada 20 d se ajustó el consumo de materia seca (CMS), pesando el alimento ofrecido y rechazado por cinco días consecutivos, asegurando la disponibilidad de la dieta durante todo el día.

 

Aspectos éticos

El estudio se realizó de acuerdo con el código de bioética interno y tomando en cuenta, tanto el reglamento de bienestar animal de la FZyE de la UACH como el reglamento de la Norma Oficial Mexicana sobre cuidado animal publicado por la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SAGARPA 1999).

 

Toma de Muestra

 

Temperatura ambiental (TA). Se utilizó la herramienta DATA ACCESS VIEWER para medir la TA máxima y mínima por día en el transcurso de la prueba.

 

Comportamiento productivo. Para analizar las variables de la prueba de comportamiento se realizó con el pesaje individual al inicio, a los 20, 60 y 90 d durante el experimento (0, 20, 60 y 90 d) previamente dietados; para medir el peso vivo (PV) se utilizó una báscula REVUELTA® (capacidad de 1000 kg). Para medir la ganancia diaria de peso (GDP) se realizó una resta entre pesos consecutivos y el producto se dividió entre los días transcurridos entre cada pesaje. La información que se obtuvo sobre el CMS y la GDP se utilizó para determinar la conversión alimenticia (CA), la cual es la cantidad resultante entre la cantidad de alimento consumido y la ganancia de peso en un periodo.

 

Muestras sanguíneas. Se utilizaron 15 animales por tratamiento, colectando dos tubos por animal por punción directa de la vena yugular después del pesaje individual y antes que reciban la dieta durante la mañana, las cuales se preservaron en hielera abastecida con hielo.

 

Biometría hemática (BH). Para analizar BH se colectó un tubo Vacutainer® (7.2 mg de EDTA como anticoagulante); así mismo, uno para medir cortisol en cada periodo de muestreo. En BH se determinaron diferentes componentes sanguíneos en cantidad, porcentaje y peso, siendo los siguientes: Leucocitos (Leu), Neutrófilos (Neu), Linfocitos (Lin), Células mixtas (Cm), Eritrocitos (Er), Hemoglobina (Hem), Hematocrito (Hto), Volumen corpuscular medio (VCM), Hemoglobina corpuscular medio (HCM), Concentración de hemoglobina corpuscular medio (CHCM) y Plaquetas (Pq).

 

Las muestras para BH y cortisol se enviaron a las instalaciones de ASSAY Laboratorio Clínico S. de R. L. de C. V., donde se realizó su análisis mediante un citómetro de Beckman Coulter®/act/dif/1al.

 

Análisis Estadístico

Las variables de la prueba de comportamiento, como el PV, GDP y CA, así mismo, la BH y el cortisol se analizaron con procedimiento MIXED tomando como efecto fijo el tratamiento y la fecha de muestreo, y su interacción, y el muestreo inicial como covariable en un diseño completamente al azar (SAS, 2004). Todos los análisis se realizaron con un nivel de confianza de 95 % o α=0.05, tomando la prueba de Tukey para establecer las posibles diferencias entre las medias de los tratamientos (Steel y Torrie, 1997).

 

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

 

Peso vivo

La adición de microminerales orgánicos (MO) en la dieta de becerros destetados mostró un efecto significativo (P<0.05) sobre el PV, GDP y CA. En los primeros dos periodos de la prueba los animales del T1: testigo y T2:MO no presentaron diferencia estadística (P>0.05), siendo 123.430±0.90 y 121.700±0.90 kg para 20 d y 148.170±2.42 y 147.630±2.42 kg para 60 d; sin embargo, en el tercer periodo (90 d) los becerros del T2:MO fueron superiores (P<0.05) en el PV (170.170±3.94) al compararlo con los animales del T1: testigo (166.830±3.94), Gráfica 1.

 

Pérez et al., (1986) mencionaron que la utilización de microminerales en la suplementación de vaquillas en pastoreo, incrementan la ganancia diaria de peso y la producción de carne a un mínimo costo, sin comprometer las condiciones de manejo; así mismo, la mezcla de microminerales con sal común se obtienen mejores resultados ya que puede incrementar la producción de carne hasta un 10%. Los resultados del presente estudio demuestran que los animales que recibieron MO en su dieta incrementaron el PV a los 90 d de la prueba, esto tal vez debido a que los minerales traza influyen en la actividad y eficiencia enzimática responsable del metabolismo de energía y proteína, de la reparación e integridad celular, así mismo, de la funcionalidad del sistema inmune (Gómez, 2016).

 

Por otro lado, Geary et al., (2021) reportaron que la fuente de minerales traza no afecta el aumento de peso vivo del toro maduro ni los parámetros reproductivos, pero los minerales traza a base de hidroxicloruro mejoran las concentraciones de cobre y zinc en el hígado, teniendo este último una correlación positiva con menos daño acrosómico. En otro estudio se reportó que un grupo de novillas alimentadas durante 6 meses con una nutrición mineral que incluía una proporción de minerales traza orgánicos alcanzaron una estatura y peso equivalente con un consumo de materia seca menor 1.4 kg/d, en comparación con el grupo alimentado exclusivamente con fuentes de minerales traza inorgánica (Gómez, 2016).

 

Ganancia Diaria de Peso

Los animales del T1: testigo y T2:MO no mostraron diferencia significativa (P>0.05) en los periodos de 20 (0.623±0.05 y 0.557±0.05 kg) y 60 d (0.568±0.04 y 0.699±0.04 kg) de la prueba; no obstante, a los 90 d los animales del T2:MO (0.801±0.05) presentaron mayor (P<0.05) GDP que los becerros del T1:testigo (0.572±0.05), Gráfica 2.

 

León-Cruz et al., (2020) publicaron que los bolos intrarruminales con liberación controlada de minerales traza en becerros destetados Holstein- Friesian, mejoraron la GDP (0.590 kg) con respecto a los animales testigo (0.530 kg). En otro estudio, se utilizó una inyección de Cu (25 mg de Cu ml-1) y bolos de 20 g con micropellets de CuO, donde los autores no encontraron diferencias en la GDP (0.564 g d-1) en becerros de la raza Aberdeen Angus y Hereford, sin embargo, recomendaron que los bolos de CuO son una alternativa para prevenir las deficiencias de Cu.

 

Por otro lado, (Hernández, 2020) reportó que al adicionar en la dieta alta y baja concentración de microminerales a becerros de las razas Simmental y Simbrah, la dieta con alta cantidad de microminerales mejoró la GDP (1.330 kg) con respecto a la dieta baja en minerales traza (1.190 kg); lo cual coincide con los resultados obtenidos en el presente experimento, donde los becerros que recibieron en la dieta MO incrementaron la GDP (0.801 kg) con respecto al testigo (0.572 kg).

 

Así mismo, Ward y Spears, (1997) encontraron una diferencia significativa de GDP y Ca en ganado suplementado con concentraciones de 5 mg/kg de Cu en la dieta. Por otro lado, Ahola et al., (2005) reportaron mejoras en el desarrollo de becerros en su primer año, bajo una suplementación de microminerales inorgánicos en la dieta (GDP 1.460 kg) sin embargo, no fueron significativamente diferentes entre sus tratamientos.

 

Conversión Alimenticia

Al evaluar la presente variable no se observó diferencia estadística (P>0.05) en los animales del T1: testigo y T2:MO, siendo 7.611±0.46 y 8.263±0.46 kg para el periodo de 20 d, así mismo, 7.593±0.46 y 7.152±0.46 kg para los 60 d de la prueba, respectivamente. Sin embargo, a los 90 d los animales del T2:MO (3.786±0.46) fueron más eficientes (P<0.05) en la CA que los becerros del T1: testigo (4.685±0.46), Gráfica 3.

 

Hernández, (2020) mencionó que al comparar altas y bajas concentraciones de microminerales en la dieta de becerros, observó que los animales que recibieron altas cantidades fueron más eficientes en la CA (6.190 kg) que los que recibieron bajas cantidades (7.240 kg). Estos resultados coinciden con los del presente estudio, donde los animales que recibieron MO en la dieta fueron más eficientes que los del grupo testigo.

 

Lee et al., (2020) reportaron que el suministro de minerales traza en bolos ruminales en bovinos productores de carne, no observaron diferencia entre tratamientos en las fases de adaptación, transición y finalización en el PV, CMS, GDP y CA. Sin embargo, al analizar los datos con interacción en la fase de finalización, observaron que los animales que recibieron los bolos ruminales fueron superiores en el CMS (10.2 y 9.6 kg) y GDP (1.48 y 1.45 kg) con respecto al testigo.

 

En otro estudio con ovinos en finalización donde se ofreció Se y Cr en la dieta, no detectaron cambios en la GDP, CMS y CA, solo hubo mayor eficiencia parcial de utilización del alimento en los ovinos que recibieron los núcleos con Cr y Se en comparación al testigo (Rodríguez et al., 2011); Domínguez et al., (2009) publicaron un experimento con una dieta de finalización combinando dosis de Cr (0, 0.25 y 0.35 mg) y Se (0 y 0.3 mg) quelada en levaduras, la inclusión de Se no afectó las variables productivas ni las mediciones de la canal, pero el Cr mostró una respuesta cuadrática en la acumulación de proteína y grasa en la canal y lineal positiva en la GDP. Estos mismos autores mencionaron que la variabilidad de la respuesta depende del estatus de Se en el animal y del nivel basal de la dieta suplementada.

 

La eficiencia de utilización del alimento estima como la pendiente de la regresión entre consumo y ganancia tiene mayor sentido biológico que la conversión alimenticia, la cual asume que todo el alimento se usa para producción e ignora las diferencia en eficiencia en mantenimiento y ganancia de peso.

 

Biometría Hemática

 

Células Blancas

Los becerros destetados que recibieron MO en la dieta presentaron un efecto significativo (P<0.05) en la concentración de células de Leucocitos, Neutrófilos y Células Mixtas.

 

Leucocitos. En el primer periodo de la prueba los animales del T1: testigo y T2:MO no presentaron diferencia significativa (P>0.05). Sin embargo, los becerros del T2:MO mostraron menor concentración de células de Leucocitos 8.65±0.58, 9.08±0.58 y 8.79±0.45 103/µL a los 60 y 90 d, así mismo, en el promedio general de la prueba (Gráfica 4) al compararse con el T1: testigo.

 

Gupta et al., (2007) publicaron la relación que existe entre el perfil de leucocitos y el nivel de glucocorticoides plasmáticos durante el estrés fisiológico; dichas hormonas pueden incrementar la concentración de neutrófilos y provocar una disminución en las células de linfocitos (Blanco et al., 2009). En el presente estudio se observa que los becerros del T1: testigo se mantuvieron cerca al límite superior de los valores de leucocitos en bovinos (4 a 12 103/µL), mientras que los animales que recibieron MO en la dieta estuvieron en la media de los parámetros para bovinos.

 

Por otro lado, Vidal, (2006) mencionó que el zinc es un mineral que se encuentra en concentraciones altas en el pelo de bovinos (201 ppm en MS), mientras que su concentración en los leucocitos es de 21 ppm. Su función es actuar como cofactor o regulador de distintas enzimas, como la anhidrasa carbónica, las ADN y ARN polimerasas (enzimas que intervienen en la replicación celular y síntesis de proteínas) y la superóxido dismutasa (enzima antioxidante).

 

Cuando se produce una deficiencia de zinc, se observa una reducción en el número de leucocitos, en la concentración total de gamma-globulinas y en la producción de anticuerpos específicos. Además, hay una atrofia marcada del timo, un aumento de formas inmaduras de neutrófilos y una mayor susceptibilidad a enfermedades (Spears y Weiss, 2008).

 

Neutrófilos.  Los animales del T1: testigo y T2:MO no presentaron diferencia (P>0.05) en el primer periodo (1 – 20 d) de la prueba. No obstante, en el segundo y tercer periodo (60 y 90 d), así como en el promedio general de la prueba los becerros del T2:MO presentaron menor concentración en cantidad y porcentaje de las células de Neutrófilos 1.77±0.22, 2.31±0.22 y 1.98±0.15 10^3/µL y 20.80±1.44, 25.33±1.44 y 22.33±0.93 % con respecto al T1: testigo (Gráfica 5 y 6).

 

Alarcón-Corredor, (2009) publicó que el Cu está relacionado con los mecanismos de defensa del organismo frente a los procesos inflamatorios e infecciosos, modula la actividad de los neutrófilos, posee acción bactericida, efectos antiinflamatorios y desempeña un papel en el proceso de la inflamación. Así mismo, Romero et al., (2011) mencionaron que los neutrófilos incrementan en la circulación sanguínea como respuesta a infecciones, a una inflamación y al estrés; disminuyendo en ciertas infecciones y estados de anafilaxia. En el presente estudio los animales que recibieron MT en la dieta, tuvieron una cantidad y porcentaje por abajo de la media de los parámetros de bovinos, sugiriendo que los MT favorecieron al sistema inmune, mientras que los becerros del T1: testigo mostraron mayor concentración de neutrófilos cercanos al límite superior, por lo que podría deberse que experimentaron procesos de estrés.

 

Por otro lado, los glucocorticoides de animales estresados estimulan el flujo de neutrófilos desde la médula ósea hacia el torrente sanguíneos, lo que reduce el paso hacia otros compartimentos, generando un incremento de neutrófilos maduros e inmaduros en la circulación sanguínea (Buckham et al., 2008).

 

Linfocitos. Los animales del T1: testigo y T2:MO no mostraron diferencia (P>0.05) en la cantidad de Linfocitos. Sin embargo, en el tercer (90 d) periodo los becerros del T2:MO presentaron menor (P<0.05) concentración de células 5.78±0.38 103/µL al compararse con el T1: testigo. Así mismo, en el promedio general de la prueba los becerros del T2:MO (5.82±0.30 103/µL) tuvieron una tendencia (P>0.06) en la disminución de células al compararse con los del T1: testigo (6.55±0.30 103/µL), Gráfica 7.

 

Shankar y Prasad, (1998) mencionaron que el zinc afecta múltiples aspectos del sistema inmunológico, desde la barrera de la piel hasta la regulación genética dentro de los linfocitos, así mismo, es crucial para el desarrollo y la función normal de las células que median la inmunidad inespecífica, como los neutrófilos y las células asesinas naturales. La deficiencia de zinc también afecta el desarrollo de la inmunidad adquirida al prevenir tanto el crecimiento como ciertas funciones de los linfocitos T, como la activación, la producción de citoquinas Th1 y de los linfocitos B, por lo que se ve comprometido el desarrollo de los linfocitos B y la producción de anticuerpos, en particular de inmunoglobulina G.

 

En el presente estudio los becerros que recibieron MO en la dieta se mantuvieron en la media de los parámetros de linfocitos para bovinos, mientras que los animales del T1: testigo estuvieron en el límite superior, por lo que se presume que los becerros del grupo testigo experimentaron algún proceso de estrés, siendo más evidente en el tercer periodo (90 d), siguiendo la misma tendencia en los valores promedio de la prueba.

 

Calamari et al., (2004) mencionaron que un incremento en la taza de neutrófilos: linfocitos pueden considerarse como un indicador de estrés. Así mismo, Pagliasso et al., (2023) publicaron que el primer efecto del estrés en los animales es un aumento transitorio de glucocorticoides y catecolaminas que pueden modular una serie de efectos biológicos que afectan a las funciones inmunitarias; por lo que es necesario controlar las acciones que impidan una liberación excesiva de citoquinas proinflamatorias (IL-6, IFN-γ y TNF-α) y otros componentes que conducen a una inflamación grave y a daños tisulares (Hughes et al., 2014).

 

Células mixtas (CM). Los becerros que recibieron MO en la dieta presentaron un efecto significativo (P<0.05) en la concentración de CM en porcentaje y cantidad durante la prueba, al compararse con el T1: testigo. Los animales del T2:MO obtuvieron mayor (P<0.05) concentración de CM (11.03±1.17, 12.23±0.64, 11.03±0.44 y 11.43±0.38 %; Gráfica 9) en los tres periodos de muestreo y en el promedio general de la prueba. Así mismo, siguieron la misma tendencia 0.92±0.12, 1.07±0.11, 0.99±0.05 y 0.99±0.06 10^3/µL de CM), Gráficas 8 y 9.

 

Las CM son un recuento diferencial de leucocitos que consiste en cinco partes, los polimorfonucleares (neutrófilos, eosinófilos y basófilos), linfocitos y monocitos (Bain et al., 2006). En el presente estudio los becerros del T2:MO se mantuvieron en la media de los valores de CM en cantidad y porcentaje, mientras que los animales del T1: testigo, estuvieron en el límite inferior de los parámetros.

 

Shamri et al., (2011) mencionaron que la mayoría de los mamíferos han desarrollado respuestas inmunitarias con eosinófilos para protegerse de los patógenos, con sus funciones efectoras citotóxicas, pero paradójicamente, los eosinófilos también pueden desencadenar la inflamación respiratoria; siendo más propensos los becerros destetados (Hulbert y Moisá, 2016). Por otro lado, expertos en interacciones inmunitarias por estrés concluyen que los cambios a corto plazo en la inmunidad por factores estresantes, no necesariamente perjudican al sistema inmune de los animales para que se adapten a largo plazo (Sorrells y Sapolsky, 2007).

 

Así mismo, los eosinófilos poseen una amplia gama de receptores a patrones moleculares asociados a microbios (MAMP); una vez activados, degranulan para proporcionar a otros leucocitos un medio de citosinas, quimiocinas, mediadores y otros factores durante una respuesta inmune innata (Shamri et al., 2011). Del mismo modo, los eosinófilos y neutrófilos pueden responder de manera activa a una respuesta inflamatoria.

 

Células Rojas

La adición de MO en la dieta de becerros destetados presentó un efecto significativo (P<0.05) sobre la Hemoglobina y Hemoglobina corpuscular media. A los 60 d de la prueba se observó que los becerros del T2:MO incrementaron la concentración de hemoglobina 12.86±0.21 g/dL con respecto a los animales del T1: testigo (12.00±0.21 g/dL); siguiendo la misma tendencia (P<0.05) para HCM de 14.90±0.20 y 14.29±0.20 Pg para el T2:MO y T1: testigo, (Cuadro 2).

 

Cuando se tienen deficiencias de estos parámetros sanguíneos se puede asociar a problemas nutricionales, por una disminución de hierro debido a una ingesta menor a la requerida por el animal, problemas intestinales que limitan su absorción o pérdidas excesivas en heces (Quiroz y Bouda, 2001). La HCM y la CHCM indican la concentración de hemoglobina en base a la cantidad de glóbulos rojos, aunque esta última se considera la más adecuada (Aiello y Mays, 2000).

 

Stanger et al., (2005) reportaron que los animales sometidos a condiciones de estrés sufren una estimulación del eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal, liberando catecolaminas, glucocorticoides y otras hormonas que pueden alterar la composición bioquímica y celular de la sangre, el metabolismo energético y la respuesta inmune.

 

Los resultados del presente estudio coincidieron con los publicados por Sena et al., (2018) quienes evaluaron los cambios bioquímicos y células sanguíneas de bovinos productores de carne, los cuales fueron sometidos a diferente carga de estrés tomando en cuenta el tiempo (24, 48 y 72 h) de transporte, conforme se incrementaban las horas los animales se estresaban más expresando cambios en la concentración de células sanguíneas. Los mismos autores mencionaron que al incrementar los valores de VCP y Hg pueden ser indicios de una deshidratación de los animales, siendo más evidente en los animales que reciben más carga de estrés.

 

En otro estudio mencionaron que al comparar los valores de VCP y Hg durante el embarque y desembarque de los animales, observaron valores más altos a la llegada de los animales, probablemente debido al desequilibrio hídrico resultante de un estrés previo y el tiempo transcurrido durante el viaje (Bernardini et al., 2012).

 

Plaquetas. En los becerros que recibieron MO en la dieta (T2:MO) se observó menor (P<0.05) cantidad de plaquetas 3.90±0.24, 5.02±0.23 y 4.77±0.21 105/µL al compararse con el T1: testigo (7.16±0.24, 5.71±0.23 y 5.79±21 105/µL) a los 60 y 90 d, así mismo, en el promedio general de la prueba (Gráfica 10).

 

Jones y Allison, (2007) publicaron que el incremento de plaquetas en bovinos está asociada a situaciones de ejercicio, estrés o estados inflamatorios, y forma parte de la respuesta fisiológica tras la liberación de adrenalina que se produce por el mal manejo, afectando el estado físico, conductual y psicológico de los animales. Los becerros del T1: testigo tal vez fueron los que experimentaron un estrés por el transporte y los cambios bruscos de temperatura que se registraron durante la prueba, así mismo, estuvieron en el límite superior en la concentración de leucocitos y neutrófilos de acuerdo a los valores de células blancas para bovinos.

 

Lopes y Cunha, (2002) publicaron que la evaluación de células blancas sanguíneas se ha utilizado para la detección de inflamación, presencia de toxinas y cambios emocionales en los animales. Por otro lado, Jain, (2003) mencionó que la liberación excesiva de neutrófilos se produce por la acción de glucocorticoides endógenos o exógenos, provocando la movilización de los neutrófilos marginales de la microvasculatura, así como la inducción de una mayor liberación de reserva de estas células desde la médula ósea.

 

Holguín, (2017) utilizó en su experimento 80 toretes de las razas Brahman/Charoláis (BhXCh) y Brahman/PardoSuizo (BhXPs), se asignaron a dos sistemas de alimentación, silvopastoril intensivo (SSPi) y confinamiento (SC), donde concluyó que la cantidad de plaquetas fue diferente (P<0.05) entre día de muestreo para los dos sistemas, se observó que los días 71 y 132 de muestreo los animales tuvieron menor cantidad de plaquetas, lo cual pudo deberse al incremento registrado en el porcentaje de leucocitos. Coincidiendo con Aiello y Mays, (2000) quienes publicaron que la disminución en la producción de plaquetas puede deberse a la administración de fármacos, síntesis de toxinas por una infección y en algunos casos a la actividad inmunológica debido a la producción de anticuerpos que se pueden unir a la superficie de estas.

 

Cortisol. En los resultados de cortisol se observa que los becerros del T2:MO tienen numéricamente (P>0.05) menor concentración, excepto (P<0.05) en el periodo de adaptación (2.51±0.31 µg/dL) y en el promedio general de la prueba (3.11±0.26 µg/dL) al compararse con los animales del T1: testigo (3.15±0.31 y 3.54±0.26 µg/dL, Gráfica 11).

 

Dantzer et al., (2014) publicaron que los animales expuestos a situaciones que les provocan miedo, ansiedad o inquietud, y que alteran su homeostasis, las perciben como una amenaza para su supervivencia; en estos individuos, el estrés es la respuesta fisiológica adaptativa que incluye la activación del eje hipotalámo-hipófisis-suprarrenal con aumento de la secreción de glucocorticoides (cortisol o corticosterona), destinada a hacer frente a la amenaza para restablecer la homeostasis.

 

Los resultados del presente trabajo coinciden con los reportados por Sena et al., (2018) quienes encontraron una concentración de cortisol en plasma sanguíneo de bovinos de 4.02 y 4.24 µg/dL a las 24 h, así mismo, de 4.0 y 4.87 µg/dL a las 72 h siendo el manejo con más factores de estrés quien incrementó el cortisol, al compararse con un manejo profesional de los animales.

 

En otros estudios se ha reportado que la engorda intensiva de bovinos, favorece la aparición de situaciones de estrés a las que los animales tienen que adaptarse (Mobiglia et al., 2014). Los bovinos engordados en corral están expuestos a factores como transporte, la manipulación, los cambios en la estructura social y la reducción del espacio o del acceso al alimento, al agua y a la sombra pueden desencadenar una respuesta de estrés que afecte el bienestar de los animales (Solano et al., 2004) reduce la ganancia de peso vivo y el rendimiento en canal (Nanni Costa et al., 2006) y alteran las características organolépticas de la carne acortando su vida de anaquel (Amtmann et al., 2006).

 

Por otro lado, Campos-Granados, (2015) reportó que al suplementar cromo en periodos de estrés disminuye la concentración de cortisol, aumenta la producción de anticuerpos y la proliferación células blancas que fortalecen al sistema inmune. Así mismo, los oligoelementos desempeñan un papel fundamental en la respuesta del sistema inmune a posibles agentes patógenos (Palomares, 2022) son importantes para mantener la salud y eficiencia productiva de los animales (Galyean et al., 1999); Smart et al., (1981) publicaron que, aunque los oligoelementos se necesiten en pequeñas cantidades, son fundamentales para muchos procesos biológicos como producción de energía, la transducción de señales, la replicación de ácidos nucleicos, la transcripción y traducción, y la protección antioxidante contra el daño celular.

 

 

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

 

Con los resultados encontrados en la presente investigación, se demuestra que, con los minerales orgánicos en la dieta de becerros destetados, se incrementó el peso vivo, se mejoró la ganancia diaria de peso y se favoreció la conversión alimenticia. Por otro lado, se observó un efecto positivo en la concentración de las células sanguíneas y el cortisol manteniéndose en la media de acuerdo con los parámetros para bovinos. Se recomienda seguir realizando investigación en el acondicionamiento de becerros destetados, para evaluar diferentes niveles de inclusión de minerales orgánicos en la dieta y metabolitos enzimáticos y obtener mayor evidencia de su efecto sobre los parámetros hemáticos de los animales.

 

 

AGRADECIMIENTOS

A la empresa BIENUT FEED S. A. de C. V. por la aportación de la premezcla de minerales utilizada durante el experimento y al Grupo Agropecuario Gran Visión S. P. R. de R. L. de C. V. por facilitar los animales, el programa de alimentación, el manejo sanitario y las instalaciones para llevar a cabo el proyecto de investigación.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cuadro 1. Dieta que se ofreció a los becerros destetados de los dos tratamientos1

Ingredientes Kilogramos, BS
Heno de alfalfa 33.00
Heno de avena 6.00
Concentrado 20.99% 61.00
Total, kg 100.00
Análisis Calculado de la Dieta  
M. S. % 88.00
T. N. D. % 60.00
P. C. % 15.00
E. M. Mcal/kg-1 2.28
E. N. m. Mcal/kg-1 1.49
E. N. g. Mcal/kg-1 0.92
Ca % 0.96
P % 0.40

1Los animales de cada tratamiento recibieron la misma dieta por periodo (0, 20, 60 y 90 d), la diferencia fue la adición de los microminerales orgánicos al momento de ofrecer el alimento en el comedero, T1: testigo (0 g-1) y el T2: MO (7.5 g-1).

 

Cuadro 2. Medias (± E.E)1 de células rojas en becerros destetados alimentados con una dieta tradicional (T1: testigo) y con una dieta que incluyó minerales traza (T2:MO)

Períodos, d T1 (testigo) T2(MO) EE Valor de P
2Eritrocitos, 106/µL
 1 – 20 8.61 8.38 0.16
60 8.29 8.75 0.18 0.221
90 8.98 9.12 0.28 0.840
Promedio 8.63 8.75 0.16 0.968
2Hemoglobina, g/dL
 1 – 20 12.12 12.06 0.20
60 12.00b 12.86a 0.21 0.027
90 13.30 13.24 0.39 0.912
Promedio 12.47 12.72 0.18 0.385
2Hematocrito, %
 1 – 20 37.95 36.21 0.92
60 37.51 38.72 0.92 0.153
90 41.28 40.48 0.92 0.747
Promedio 38.92 38.47 0.67 0.826

 

 

 

 

 

Períodos, d T1 (testigo) T2(MO) EE Valor de P
2VCM, fL
 1 – 20 43.21 43.82 0.65
60 44.26 45.29 0.65 0.196
90 45.00 45.49 0.65 0.475
Promedio 44.15 44.87 0.63 0.327
2HCM, Pg
 1 – 20 13.92 14.48 0.20
60 14.29b 14.90a 0.20 0.043
90 14.60 14.76 0.20 0.606
Promedio 14.27 14.71 0.19 0.111
2CHCM, g/dL
 1 – 20 32.31 33.01 0.28
60 32.35 32.88 0.28 0.224
90 32.50 32.43 0.28 0.824
Promedio 32.39 32.77 0.24 0.302

ab Medias con diferente literal en fila, son diferentes (P<0.05) entre tratamientos.

1 Medias sin literal en fila y columna, no mostraron diferencia (P>0.05).

2 Valores de biometría hemática en bovinos, Eritrocitos (5 a 10 106/µL); Hemoglobina (8 a 15 g/dL); Hematocrito (24 a 46 %); Volumen corpuscular medio (VCM, 40 a 60 fL); Hemoglobina corpuscular media (HCM, 11 a 17 Pg); Concentración de hemoglobina corpuscular media (CHCP, 30 a 36 g/dL).

 

 

 

 

 

 

 

 

Gráfica 1. Medias (± E.E.) del peso vivo de los becerros destetados alimentados con una dieta tradicional (T1: testigo) y con una dieta que incluyó minerales traza (T2:MO).

 

 

 

 

 

Gráfica 2. Medias (± E.E.) de la ganancia diaria de peso de los becerros destetados alimentados con una dieta tradicional (T1: testigo) y con una dieta que incluyó minerales traza (T2:MO).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Gráfica 3. Medias (± E.E.) de la conversión alimenticia de los becerros destetados alimentados con una dieta tradicional (T1: testigo) y con una dieta que incluyó minerales traza (T2:MO).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Gráfica 4. Medias (± E.E.) de los leucocitos en becerros destetados alimentados con una dieta tradicional (T1: testigo) y con una dieta que incluyó minerales traza (T2:MO).

Valores de leucocitos en bovinos (4 a 12 103/µL)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Gráfica 5. Medias (± E.E.) de los neutrófilos en cantidad de becerros destetados alimentados con una dieta tradicional (T1: testigo) y con una dieta que incluyó minerales traza (T2:MO).

Valores de neutrófilos en bovinos (0.6 a 4.0 103/µL).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Gráfica 6. Medias (± E.E.) de los neutrófilos en porcentaje de becerros destetados alimentados con una dieta tradicional (T1: testigo) y con una dieta que incluyó minerales traza (T2:MO).

Valores de neutrófilos en bovinos (15 a 45 %).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Gráfica 7. Medias (± E.E.) de los linfocitos en becerros destetados alimentados con una dieta tradicional (T1: testigo) y con una dieta que incluyó minerales traza (T2:MO).

Valores de linfocitos en bovinos (2.5 a 7.5 103/µL)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Gráfica 8. Medias (± E.E.) de las células mixtas en porcentaje de becerros destetados alimentados con una dieta tradicional (T1: testigo) y con una dieta que incluyó minerales traza (T2:MO).

Valores de células mixtas en bovinos (2.0 a 20.0 %)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Gráfica 9. Medias (± E.E.) de las células mixtas en cantidad de becerros destetados alimentados con una dieta tradicional (T1: testigo) y con una dieta que incluyó minerales traza (T2:MO).

Valores de células mixtas en bovinos (0.0 a 2.4 103/µL)

 

 

 

 

 

 

 

Gráfica 10. Medias (± E.E.) de las plaquetas en becerros destetados alimentados con una dieta tradicional (T1: testigo) y con una dieta que incluyó minerales traza (T2:MO).

Valores de plaquetas en bovinos (1.0 a 8.0 105/µL).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Gráfica 11. Medias (± E.E.) de cortisol en becerros destetados alimentados con una dieta tradicional (T1: testigo) y con una dieta que incluyó minerales traza (T2:MO).

 

 

 

 

 

 

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